Cirujía Oral y Maxilofacial











Extracción de muelas del juicio (cordales)
Es uno de los procedimientos más habituales. Se realiza cuando las muelas del juicio están retenidas, mal posicionadas o generan dolor, infecciones o daño a los dientes vecinos. Puede implicar una extracción simple o una cirugía más compleja si están incrustadas en el hueso.
Colocación quirúrgica de implantes dentales
Cuando se pierde un diente, se puede colocar un tornillo de titanio en el hueso maxilar, que actúa como raíz artificial. Este procedimiento requiere precisión quirúrgica y se combina con una prótesis dental que reemplaza el diente perdido de forma estética y funcional.
Cirugía ortognática (corrección de mandíbula)
Se utiliza para corregir desequilibrios severos entre el maxilar y la mandíbula que afectan la mordida, el habla o la apariencia del rostro. Es una cirugía planificada en conjunto con ortodoncia y puede transformar completamente la armonía facial.
Injertos óseos
Cuando el hueso maxilar no es suficiente para colocar un implante, se puede realizar un injerto con hueso artificial o del propio paciente. Esta técnica regenera la estructura ósea y permite una rehabilitación posterior con implantes.
Tratamiento de traumatismos faciales
Se encargan de reparar fracturas, heridas o desplazamientos óseos en el rostro tras accidentes o caídas. El objetivo es restaurar tanto la función como la estética, utilizando placas, tornillos o procedimientos reconstructivos según el caso.
Cirugía de quistes y tumores benignos
Consiste en la eliminación de quistes dentales o masas benignas que pueden desarrollarse en los maxilares o tejidos blandos de la boca. Estas cirugías ayudan a prevenir infecciones, deformaciones o molestias importantes.